jueves, 1 de noviembre de 2012

No somos el 99%



Por supuesto que con la afirmación que da título a este artículo no quiero discutir el porcentaje de apoyo social de tal movimiento o tal otro.

A donde voy es a que una y otra vez señalamos a los políticos como los culpables de todos los males. Eludimos nuestra responsabilidad. Los políticos no son más que unos peleles que están ahí para eso.

Somos nosotros los que mantenemos esta máquina funcionando cada día. Con nuestro conformismo, con nuestra docilidad. Con nuestra colaboración activa.

El poder no está aislado de la sociedad. En realidad siempre es una cadena. Necesita de mucha gente para imponerse.

Algunos hablan de la necesidad de increpar a estos políticos por la calle. No tratarlos como si fueran gente respetable. Pues bien, vayamos más lejos. Si aceptamos que el poder es una cadena, veamos por donde pasa y hasta donde llega. Sin miedo a lo que podamos encontrarnos. Olvidémonos un rato de los políticos y mirémonos a nosotros mismos para empezar. Luego miremos a los periodistas, los jueces, la policía, los carceleros, el ejército... y veamos lo que toca a cada uno. Apliquemos lo mismo y digamos: no somos, no sois gente respetable. Somos, sois, una pieza más de la máquina que nos tritura cada día.

Sólo si aceptamos la verdad, por dura que sea, podremos empezar a hablar de un auténtico cambio. Un cambio que por fuerza debe ser desde dentro hacia fuera.